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Comenzar a correr a los 40

9 noviembre, 2016

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Tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir que se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami comenzó también a correr. Él mismo explica que comenzó a correr maratones cuando tenía 33 años. Incluso escribió el famoso libro «De qué hablo cuando hablo de correr», donde narra sus duros entrenamientos diarios, su afán de superación, su pasión por la música o los lugares a los que viaja; de esta forma Murakami teje la idea de que escribir y correr son una actitud vital.

Sin embargo, ante la inspiración literaria del escritor japonés, debemos ser objetivos: nuestro sistema musculoesquelético no está bien diseñado para correr; no lo digo yo, es un hecho científico. Los animales veloces van a cuatro patas. Si queremos correr, y por lo general, esto se plantea a edades medianas (como le pasó a Murakami), primero debemos tener en cuenta ciertos condicionantes.

Es cierto que cualquier niño/adolescente sin problemas funcionales será capaz de correr, pero atentos al factor EDAD a la hora de empezar a poneros las zapatillas. Cuando estamos rondando la cuarentena, debemos tener presente que para empezar a correr (siempre que estemos sanos), tendremos que comenzar de modo progresivo, alternando con caminar en días alternos; siempre eligiendo un itinerario sin cuestas y preferiblemente en caminos de arena (blandos). Esto limita el riesgo de sufrir lesiones ya que nuestras articulaciones de las piernas no están acostumbradas al impacto que representa correr.

La hidratación, como hemos comentado en otro de nuestros posts, es fundamental; no debemos correr después de comer o en las horas de máxima insolación. Antes y después de la carrera, es imprescindible hacer estiramientos de todos los grupos musculares de una forma activa.

Pongamos un ejemplo: si pasamos los cuarenta y somos individuos sedentarios, debemos consultar a nuestro médico para estudiar posibles alteraciones de la presión arterial, azúcar, problemas cardíacos, lesiones articulares avanzadas o cualquier otra limitación física o funcional. En ReSport recomendamos a nuestros pacientes realizar una «prueba de esfuerzo» por un médico deportivo especializado.

Una vez estudiados estos posibles riesgos, si queremos calzarnos las deportivas debemos considerar que los primeros diez meses son de adaptación, por lo que no recomendamos apuntarse a carreras exigentes; quizás alguna ‘light’ para ir cogiendo el gusanillo, pero nada serio. Con el tiempo nuestro organismo se va acostumbrando al esfuerzo físico y se adapta al consumo de oxígeno en carrera.

En ReSport hacemos la valoración traumatológica así como la valoración de prueba de esfuerzo para luego pasar a las valoraciones funcionales con nuestros preparadores físicos. Eso nos da una visión clara y parametrizada de la situación de nuestro paciente y nos permite programar la progresión de la mejor forma posible.

NO correr cuando hay DOLOR es innegociable

Debemos pensar que el dolor es un indicativo de que algo no va bien, por lo que debemos consultar a nuestro traumatólogo deportivo para ver que está pasando. Algunos de nuestros pacientes no entran dentro de lo que se denomina “jovenzuelos” que son capaces de realizar maratones, ultra-maratones, trails o Ironmans sin problemas. El truco está en la preparación que se realiza previa a la prueba escogida.

En el caso de dolores articulares relacionados con el esfuerzo, en primer lugar utilizamos las armas de la fisioterapia para reducir la inflamación o la contractura muscular; en un segundo paso podemos aplicar de modo médico las técnicas de PRP o ácido hialurónico para bajar el dolor y continuar con nuestras metas.

El running proporciona una manera rápida de coger forma física, reducir peso, plantearse metas de superación personal (salud mental) y obtener grandes satisfacciones. Toda una actitud vital como dice Murakami. Sin embargo, debe realizarse de forma correcta, teniendo en cuenta la preparación, el estado médico, la nutrición e hidratación y el material técnico que se debe usar.

Para finalizar, os dejo un fragmento del libro de Murakami que me gusta mucho:

“Corriendo por las calles, se puede distinguir fácilmente a los
principiantes de los veteranos. Los que respiran a bocanadas cortas y
jadeando son los principiantes, en tanto que los veteranos lo hacen de
modo silencioso y regular. Sumidos en sus pensamientos, su corazón
va marcando lentamente el tiempo. Cuando nos cruzamos por los
caminos, uno capta el ritmo respiratorio del otro y percibe cómo el otro
marca el tiempo. Del mismo modo, cada escritor capta el estilo y el
modo en que otro escritor utiliza el lenguaje”

¡Nos leemos muy pronto!

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