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La importancia del Ángulo Q para cuidar la rodilla

A la hora de cuidar la rodilla y evitar lesiones, es fundamental conocer nuestra anatomía. Una de las claves del cuidado de la rodilla es el denominado Ángulo Q, descrito por primera vez en 1964 por el investigador Håkam Brattsrom. Conocer esta condición puede servir para mejorar la salud de nuestras rodillas y minimizar el riesgo de sufrir dolencias.

 El llamado Ángulo Q se forma por el trazo de una línea que va desde la espina ilíaca anterosuperior (EIAS) al centro de la rótula y otra que iría desde ese mismo centro hasta la tuberosidad anterior de la tibia. La intersección de dichas líneas genera el Ángulo Q. Teniendo esto en cuenta, ¿cómo saber si tengo riesgo de lesión de rodilla? ¿Cuáles son los valores de referencia? ¡En ReSport, te damos la respuesta!

 Cómo medir y determinar el Ángulo Q de la rodilla

La medición del Ángulo Q de la rodilla se realiza con un goniómetro y, para un resultado fiable, es recomendable acudir a un profesional. El paciente deberá colocarse en posición decúbito supino (tumbado boca arriba) sobre una camilla y con la pierna relajada para no influir en la posición de la rótula.

 El proceso comienza al trazar tres puntos de referencia: uno, en el EIAS; otro, en el centro de la rótula; y otro, por encima de la tuberosidad anterior de la tibia. Al juntar los dos primeros puntos y los dos segundos, aparecen las dos líneas citadas anteriormente. Finalmente, se medirá el ángulo gracias al goniómetro para obtener el resultado.

El Ángulo Q, diferencia entre hombres y mujeres

Los valores normalizados del Ángulo Q de la rodilla son ligeramente superiores en las mujeres respecto a los hombres. Esta diferencia está establecida por cuestiones meramente anatómicas.

Las mujeres, al tener una cintura pélvica más ancha, necesitan un mayor valgo de rodilla para restablecer los ejes mecánicos a través de la cadera, la rodilla y el tobillo. El género femenino también tiene el fémur más corto que el masculino, lo que aumenta el valgo y, por consiguiente, el Ángulo Q. 

 Valores normalizados del Ángulo Q de la rodilla:

  • Hombres: Ángulo de 15º con una desviación estándar de +/-3º
  • Mujeres: Ángulo de 16º con una desviación estándar de +/-3º

¿Sabes cómo se genera el Ángulo Q?

El Ángulo Q se forma por la intersección de las líneas que van desde la espina ilíaca anterosuperior (EIAS) al centro de la rótula y desde ese mismo centro hasta la tuberosidad anterior de la tibia.

Riesgo de lesiones de rodilla por el Ángulo Q

 Un Ángulo Q diferente al valor normalizado puede ser un factor de riesgo sobre las lesiones de rodilla. Conocerlo es fundamental para cuidarla, ya que hay ejercicios y formas de trabajo que disminuyen el riesgo a tener dolencias.

Estas son las lesiones que pueden aparecer dependiendo de si el ángulo es mayor o menor al valor normalizado:

  • Ángulo Q de la rodilla superior al valor normalizado: riesgo de condromalacia y de ascenso de la rótula.
  • Ángulo Q de la rodilla inferior al valor normalizado: riesgo de disfunción femororrotuliana, genu valgo de rodilla, torsión tibial externa y anteversión femoral.

Entre los riesgos de tener un ángulo mayor al normalizado destaca el aumento del estrés medial en los ligamentos de la rodilla. Se trata de un factor de riesgo ante una posible rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla.

En cuanto a la disfunción femororrotuliana, también denominada como síndrome de dolor femoropateral, es una de las dolencias más recurrentes en nuestros pacientes. Produce un dolor agudo al realizar actividades habituales, como subir o bajar escaleras, ponerse en cuclillas o permanecer sentado. Está relacionado con el excesivo uso de los miembros inferiores.

Cómo cuidar la rodilla y evitar lesiones

Desde ReSport, podemos diagnosticar y tratar tus lesiones de rodilla. Sabemos que la mejor terapia es una buena prevención y queremos recordarte las claves del cuidado de la rodilla: se debe fortalecer los músculos de la parte anterior y posterior de la pierna; debemos hacer hincapié en el vasto interno del cuádriceps y en el glúteo medio. Así, disminuiremos la lateralización de la rótula y tendremos más estabilización de rodilla y menos valgo. 

Tres puntos clave que hay que recordar:

  • Un Ángulo Q de la rodilla inferior o superior al valor normalizado está relacionado con lesiones.
  • Las mujeres tienen un ángulo Q mayor al de los hombres debido a su anatomía.
  • Para prevenir lesiones de rodilla, fortalece el cuádriceps y el glúteo medio.

Fuentes bibliográficas

  1. Figeroa, F., et al. (2015) Zohlen’s test and its relation to the Q angle in a population without patellofemoral pain. Revista Chilena de Ortopedia y Traumatología. 56, 2. 13-17.
  2. Beceiro, J., et al. (2008) Medición del ángulo Q mediante goniometría convencional y videofotogrametría en 3D. Correlación de los resultados. Universitat Politècnica de Catalunya. 1135-2205
  3. Manilov, R. (2013) Ángulo Q Extendido. Un Nuevo Signo Clínico para Decidir Técnica de Realineación Distal de Aparato Extensor. Artroscopia. 20, 3. 104-107
  4. Green S-T. (2005) Síndrome femoropatelar: clínica y tratamiento. EMC – Kinesiterapia – Medicina Física. 26, 3. 1-9.
20 abril, 2022
AUTORMiriam Moreno

Escrito por Miriam Moreno

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