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Máquinas YoYo; el trabajo de sobrecarga excéntrica mediante sistemas inerciales.

Hasta el momento hemos hecho varias entradas relacionadas con el entrenamiento denominado “excéntrico”. En este nuevo post profundizamos un poco más en esta temática.

En la primera entrada que hicimos hace unas semanas mencionamos las características fundamentales de las acciones musculares excéntricas. Tras esta primera entrada, publicamos un segundo post en el que hacíamos referencia a las adaptaciones agudas que se producían por el trabajo excéntrico, mencionando el concepto de “Repeated Bout Effect” y resaltando la importancia que presenta este tipo de acción muscular.

En la entrada que nos ocupa hoy, haremos referencia a las máquinas inerciales tipo YoYo y a cómo estos equipamientos son una herramienta muy potente e interesante a la hora de incidir en la acción muscular excéntrica.

Nacimiento de las máquinas YoYo

Hace ya varias décadas la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida como NASA y la comunidad médica internacional reconocieron que la pérdida de masa muscular y la disfunción neuromuscular asociada que se producía en los astronautas tras sus viajes espaciales (debido a la falta de gravedad en el espacio), suponía una seria preocupación y representaba un reto importante de cara a las futuras expediciones espaciales.

Aunque ya se sabía que el ejercicio de carácter aeróbico de baja intensidad no produce hipertrofia muscular y que tampoco aumenta la fuerza o potencia muscular, durante muchos años prevaleció la idea de que cualquier aspecto relacionado con el desacondicionamiento físico, típico de los viajes espaciales, podría ser atenuado mediante la prescripción de ejercicio aeróbico (imagen 1) en el espacio.

Imagen 1. Astronauta realizando ejercicio aeróbico de baja intensidad.

No obstante, sin dejar de lado los tratamientos farmacológicos y nutricionales los doctores Dudley y Tesch concluyeron que el entrenamiento de fuerza representaba, de lejos, la solución más atractiva para hacer frente y compensar la disfunción neuromuscular ocurrida con la exposición prolongada en entornos de microgravedad. No obstante, la falta o reducida gravedad existente en los vehículos espaciales mientras están en el espacio, limita o excluye la utilización de la mayoría de los equipamientos comerciales existentes.

Es por estos motivos que la NASA sacó a concurso un proyecto para resolver estos inconvenientes. El concurso lo ganaron los Investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo, los conocidos Berg y Tesch, que diseñaron un ergómetro que podía ofrecer resistencia, independientemente de la gravedad, mediante el uso de las fuerzas inerciales de una polea-rueda especial. El mecanismo se asemeja al de un yo-yo, es decir, se moviliza en un principio concéntricamente y después el cable que se une a la rueda vuelve a la posición inicial enrollándose sobre si mismo (Imagen 2).


Imagen 2. La tensión ejercida durante la acción muscular concéntrica aumenta la rotación de la rueda almacenándose el trabajo mecanice como energía cinética. Después se realiza una acción muscular excéntrica (movimiento de frenado) contra la fuerza inercial de modo que la rotación de la rueda se comporta de manera retardada (Berg y Tesch, 1994).

¿Cómo funcionan las máquinas YoYo?

Tal y como acabamos de exponer, cualquier equipamiento o configuración que utilice el principio propuesto por Berg y Tesch en 1994 se asemeja a un yo-yo (juguete de un niño) invertido. La máquina posee una correa unida a un eje. Será en los extremos de dicho eje dónde colocaremos los denominados volantes de inercia (equivalentes a los pesos en los equipamientos convencionales) (Imagen 3). Tanto si decidimos llevar a cabo una tracción o un empuje sobre alguno de los accesorios que irán unidos a la correa, se dará inicio a una rotación del eje y los volantes de inercia que hayamos decidido poner. Una vez se ha desenrollado por completo la correa del eje, la energía impartida y almacenada en el sistema tira de nuevo de la correa para enrollarla nuevamente en el eje, mientras el ejecutante trata de resistir esta acción frenando por completo el eje y su volante de inercia y así completando un ciclo.

Imagen 3. YoYo MultiGym y sus volantes de Inercia.

Diferencias entre los equipamientos dependientes de la gravedad y los sistemas inerciales.

A diferencia de lo que sucede en el levantamiento de un peso, el ejercicio mediante sistemas inerciales, nos ofrece una resistencia de tipo acomodado ofreciéndonos la posibilidad de que el esfuerzo sea siempre máximo (si eso es lo que queremos). No obstante, si lo que nos interesa es realizar un entrenamiento de media o baja intensidad, el equipamiento se adaptará dependiendo en última instancia de la fuerza aplicada por el ejecutante.

Por otro lado, nos ofrecerá una carga muscular óptima en cualquier rango articular a lo largo de toda la acción concéntrica. De esta manera, durante la ejecución del ejercicio con YoYo, la energía o trabajo producidos superan a los que podrían lograrse durante la acción muscular concéntrica usando pesos libres dependientes de la gravedad. La posterior acción excéntrica deberá absorber la energía almacenada en el volante de inercia. Debido a la ausencia (mínima) de fuerzas de fricción que caracterizan los sistemas YoYo, la energía en las fases concéntrica y excéntrica será casi idéntica.

No obstante, una vez somos capaces de coordinar de manera adecuada dichos equipamientos, siendo capaces de retrasar la acción de frenado a una ventana muy estrecha, el tiempo para disipar la energía cinética producida se verá condensada. Este abordaje dará como resultado una fuerza excéntrica mayor. Por lo tanto, mediante el retraso estratégico de la acción de frenado se conseguirá una sobrecarga excéntrica lo cual, sin la ayuda de “spotters” o ayudantes, será muy complicado de conseguir mediante el entrenamiento convencional con pesos libres. (Tesch et al 2017).

Conclusiones

Llegados a este punto ya deberíamos conocer las características principales de la acción muscular excéntrica (primer post sobre este tema) y las adaptaciones agudas que se producen tras la aplicación del ejercicio de tipo excéntrico (segunda post).

En la lectura de hoy hemos profundizado en uno de los equipamientos (no el único) que nos permiten incidir y enfatizar sobre la fase excéntrica del movimiento y hemos explicado cómo conseguir crear una sobrecarga excéntrica que nos ayudará a optimizar las adaptaciones neuromusculares y músculoesqueléticas que se pueden obtener mediante el trabajo de fuerza.

También hemos comentado algunas de las diferencias entre los sistemas inerciales y la utilización de pesos libres. En la próxima entrada, profundizaremos en otro de los equipamientos que nos permiten incidir en la fase excéntrica del movimiento y explicaremos sus características principales y diferencias en relación con las máquinas tipo YoYo.


BIBLIOGRAFÍA:

Berg H. E; Tesch P. A (1994). A Gravity – Independent Ergometer to be Used for Resistance Training in Space. Aviat. Space Environ. Med. 65: 752-6.
Tesch P. A; Rodrigo – Fernandez G; Lunberg T. R (2017). Clinical Aplications of Iso-Inertial, Eccentric-Overload (YoYoTM) Resistance Exercise. Frontiers in Physiology. 8: 241.

26 septiembre, 2019
AUTORES

Escrito por Gabriel Planells Adler

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